La Providencia De Dios en Nuestras Tribulaciones-Catecismo de Heidelberg: pregunta 27

La Providencia De Dios en Nuestras Tribulaciones-Catecismo de Heidelberg: pregunta 27

Pregunta: ¿Qué es la providencia de Dios?
Respuesta: Es el poder de Dios omnipotente y presente en todo lugar (a), por el cual sustenta y gobierna el cielo, la tierra y todas las criaturas (b), de tal manera que todo lo que la tierra produce, la lluvia y la sequía (c), la fertilidad y la esterilidad, la comida y la bebida, la salud y la enfermedad (d), riquezas y pobrezas (e) y, finalmente, todas las cosas no acontecen sin razón alguna como por azar, sino por su consejo y voluntad paternal (f).
Versículos de apoyo: (a) Hechos 17:25, 27, 28; Jeremías 23:23, 24; Isaías 29:15, 16; Ezequiel 8:12. (b) Hebreos 1:3. (c) Jeremías 5:24; Hechos 14:17. (d) Juan 9:3. (e) Proverbios 22.2. (f) Mateo 10:29; Proverbios 16:33.

“Eres el amo de tu destino, el capitán de tu alma”. Este es el lema por el cual vive nuestra generación. Basamos nuestras decisiones creyendo que somos libres de elegir lo que queramos debido al libre albedrío que “gozamos”. Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto? Exploremos cómo debemos vivir, entendiendo que Dios provee todo lo que nos pasa, ya sea bueno o malo, pues Él es omnipotente, o sea que tiene control sobre todas las cosas. ¡Adentrémonos a la doctrina de la providencia a través de la pregunta 27 del Catecismo de Heidelberg!

La mayoría de nosotras diría que cree en un Dios que es soberano y que está activamente involucrado en y por medio de su creación. Sin embargo, si somos sinceras, tenemos muchas dudas y preguntas acerca de su provisión y su bondad, especialmente cuando nos pasa algo malo.  Para poder estar completamente arraigadas en Dios sin importar las circunstancias necesitamos entender la doctrina de la providencia de Dios.

La palabra providencia viene del latín pronoia. Los componentes de esta palabra son “pro”, que significa “en nombre de”, y de “vide” que quiere decir “ver”. Por lo tanto, entendemos por providencia, ver y actuar en nombre de. En el contexto bíblico, la providencia de Dios significa que Él no solo hizo su creación y fue indiferente a ella, sino que también la cuida y la gobierna. El libro alemán, Religión Pasada y Presente, tiene una gran definición de esto: “Dios mantiene al mundo en existencia por su cuidado.  Él gobierna y dirige al mundo y a la humanidad deliberadamente de acuerdo a su propósito, y lo hace en su omnipotencia como Dios. El Creador, en su bondad y amor como reveló esto en su Hijo Jesucristo, y para promover la salvación de la humanidad a través del Espíritu Santo.” Esto quiere decir que todo lo que sucede es visto y orquestado por Dios.

Cuando nuestra vida marcha bien, es relativamente fácil aceptar esta verdad. No parece haber ningún inconveniente para agradecerle a Dios todo lo bueno que hace en nuestras vidas (aunque, seamos honestas, en ocasiones queremos llevarnos el crédito). Pero, ¿cómo reaccionamos en tiempos en que cosas malas nos suceden?, ¿tiene Dios el control sobre estas situaciones? La respuesta es un sí. Dios sigue siendo soberano, pero no es Él quien causa el mal. Juan Calvino lo explicó mejor: “Cuando somos heridos injustamente por hombres, pasemos por alto su maldad, recordemos subir a Dios y aprendamos a creer con certeza que todo lo que nuestro enemigo ha cometido perversamente contra nosotros fue permitido y enviado por la dispensación (o providencia) de Dios.”

Dios usa todo para cumplir su propósito soberano, ya sea nuestro pecado o el de otros. Podemos verlo en la historia de José en el libro de Génesis cuando sus hermanos lo venden como esclavo.  Dios no es responsable de la maldad de los corazones de los hermanos de José, sin embargo, ellos actuaron dentro de la voluntad soberana de Dios. Él usó esto como un medio de provisión. Aunque fue duro para José, fue mucho mayor el beneficio en su vida y en la del pueblo de Dios.  

Así que, hermana, incluso si estás pasando por caos y dolor, Dios está activamente orquestando y usando esas circunstancias para su buen propósito y para tu bien (Ro 8:28). Esto ciertamente no hace que el dolor sea menos fuerte, pero nos permite confiar en Él y tener esperanza, pues aun en medio del valle de sombra de la muerte, Él está bajo control y su plan es bueno y perfecto.

Tal vez ahora te estés preguntando qué es lo que pasa con el libre albedrío. Bueno, Dios nunca deja de ser soberano. Su providencia no invalida nuestra libertad, sino que, siendo Dios todopoderoso, soberano ante todas las cosas, toma en cuenta nuestra libertad de decidir y la usa para cumplir su propósito final y su buena voluntad.  Ante cualquier circunstancia, incluso si es mala porque, como sabemos, somos pecadores viviendo en un mundo quebrantado donde nada funciona como debería, Dios, en su providencia, la organiza y la toma en cuenta para cumplir sus promesas y propósitos en nuestras vidas y en la humanidad. Al final, cada propósito lo glorificará y nos permitirá experimentar gozo verdadero.

Querida hermana, no sé con qué estés luchando hoy. No sé si todo va bien y te estés regocijando en la providencia de Dios o si todo parece caótico y difícil y simplemente no puedas entender por qué estás pasando por lo que estás pasando. Sea cual sea el caso, quiero alentarte a que tengas la seguridad de que cada cosa que experimentes es vista y usada por Dios para cumplir su plan en tu vida: tu santificación, tu bien y tu gozo. Que esta verdad penetre en tu corazón y en tu mente de manera tal que puedas descansar hoy, incluso si te duele el corazón.
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En oración.  #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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