Jesús, único e incomparable- Catecismo de Heidelberg: pregunta 33

Jesús, único e incomparable- Catecismo de Heidelberg: pregunta 33

Pregunta: ¿Por qué se le llama a Cristo el unigénito Hijo de Dios si nosotros también somos hijos de Dios?
Respuesta: Porque Cristo es el Hijo eterno y natural de Dios (a), pero nosotros hemos sido adoptados por gracia como hijos de Dios por amor de Él (b).
Versículos de apoyo: (a) Juan 1:14; Hebreos 1:1, 2; Juan 3:16; 1 Juan 4:9; Romanos 8:32. (b) Romanos 8:16, Juan 1:12; Gálatas 4:6; Efesios 1:5, 6.

¿Alguna vez has hablado con algún testigo de Jehová acerca de Jesús? Les encanta señalar el versículo de Juan 3:16 como un medio para desafiar la noción de que Jesús es Dios. ¿Por qué? Porque en su mente, si Jesús es “Hijo unigénito” como la Biblia dice, tuvo que haber sido creado y, por lo tanto, no puede ser Dios. Como cristianas, ¿cómo debemos responder ante esta acusación? Mientras estudiamos la pregunta 33 del Catecismo de Heidelberg, exploremos lo que realmente significa “Hijo unigénito” y veamos la razón por la cual podemos estar seguras de que Jesús ES y siempre ha sido y no fue creado.

Las palabras “Hijo unigénito” provienen del griego monogenes que significa ser el único con una relación específica o ser el único en tipo. Bajo este contexto entendemos que se trata de tener una relación especial y no de un hecho biológico como lo intentan usar los testigos de Jehová y otros cultos. En el idioma original, en Juan 3:16, la palabra monogenes nos señala la relación única y especial que existe entre el Padre y el Hijo. De hecho, si leemos Génesis 22:2 y Hebreos 11:17, veremos que a Abraham se le pidió que ofreciera a su “único hijo”, a su hijo monogenes. ¡Espera un segundo! ¿No tenía Abraham otro hijo llamado Ismael que era mayor que Isaac? Sí, pero, una vez más, monogenes indica la singularidad de su relación con sus padres, de ser el hijo de la promesa. Esto no quiere decir que no era su hijo biológico, pero monogenes enfatiza los otros hechos, o sea la relación especial y única entre ellos, no nos habla de la información biológica.

Debido a que Jesús es el “único” Hijo de Dios, que es desde la eternidad pasada y que será para siempre, Él pudo ser nuestra expiación sustitutiva. Él fue capaz de vivir la vida perfecta que se nos ha ordenado vivir, fue capaz de morir la muerte que merecemos en la cruz, además, fue capaz de resucitar en poder y en victoria tres días después para tomar, una vez más, su lugar a la diestra del Padre. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

Esto es lo que Juan 3:16 nos dice. Que Dios, siendo uno mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo, envío a su Hijo en la carne. Su Hijo, Jesús, divino y humano, fue el enviado para darnos salvación. Podemos estar seguras de que su sacrificio en la cruz nos permite ser adoptadas como hijas de Dios. Juan 3:16 no nos señala el hecho de que Jesús es único en su relación con el Padre y con el Espíritu Santo. Es una relacion “monogenes”, especial y exclusiva.

Así que, querida hermana, la próxima vez que te encuentres con alguien que te diga que Juan 3:16 nos señala a Jesús como creado, en amor, saca esta pepita de conocimiento y explícale que gracias a que Jesús es único en su relación dentro de la Trinidad, ella también puede ser salva y adoptada en la familia de Dios si pone a Cristo como su Señor y Salvador. ¡Que estas palabras te bendigan y que Dios las use para atraer a muchos más a su gloria!

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¡Soli Deo Gloria! #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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