La Concepción Virginal y la Inerrancia de La Biblia- El Catecismo de Heidelberg preg. 36

La Concepción Virginal y la Inerrancia de La Biblia- El Catecismo de Heidelberg preg. 36

Pregunta: ¿Qué fruto sacas de la santa concepción y nacimiento de Cristo?
Respuesta: Que es nuestro Mediador (a), y con su inocencia y perfecta santidad cubre mis pecados en los cuales he sido concebido y nacido, para que no aparezcan en la presencia de Dios (b).
Lee: a. Hebr. 7:26, 27.- b.1 Pedro 1:18, 19; 1 Pedro 3:18; 1 Cor. 1:30, 31; Rom. 8:3, 4;Isaías 53:11; Salmo 32:1.

¿Alguna vez sientes que las personas toman demasiado en serio ciertas doctrinas que para ti no te parecen tan importantes? Bueno, el nacimiento virginal es una de esas doctrinas. He escuchado a varios cristianos decir que realmente no pueden afirmar o negar esta doctrina y que además si es verdad o no es irrelevante. Claramente no entienden la importancia de esta doctrina. La santa concepción y el nacimiento virginal de Cristo son de suma importancia porque, como vimos en el post anterior, la concepción virginal de Cristo nos impacta de tres maneras: primero, nos señala el hecho de que Jesús fue completamente Dios y completamente humano; perfecto y Dios, y por lo tanto El único en quien se puede encontrar la salvación.  Segundo, nos señala a un Dios confiable que hace lo que Él dice que hará y, por lo tanto, podemos confiar en Su Palabra y en Sus promesas hoy. Tercero, nos prepara para la resurrección. Decir que esta doctrina es irrelevante da testimonio a nuestra incredulidad en la Palabra de Dios y abre la puerta para torcer y cambiar las Escrituras para nuestro beneficio personal. Así que exploremos hoy, hermana, lo que algunas personas dicen sobre la concepción virginal de Cristo estudiando la pregunta 36 del Catecismo de Heidelberg.

Aunque la doctrina de la concepción virginal fue ampliamente aceptada por muchos siglos, hace unos 200 años, muchos “eruditos” comenzaron a afirmar que María se había embarazado con un hijo ilegítimo de un soldado romano, con un hijo de otro hombre o incluso con un hijo de un despistado José. Estos ataques no son completamente nuevos. Sabemos por las Escrituras que muchos de los que rechazaron a Cristo usualmente cuestionaron el origen de Jesús (Juan 6:42, 8:41, etc.). Estos desafíos y burlas continuaron en la antigüedad al crear fábulas de dioses mitológicos que proclamaban un nacimiento similar. Por ejemplo, el buen Dionisio (dios del vino), nació de Semele humana y del dios Zeus; Perseo, hijo de Danae, humana y del dios Zeus; Heracles, hijo de Alcmene, humana y una vez más del dios Zeus. Otras religiones también han creado una versión similar, aunque retorcida, de la concepción virginal. En el Hinduismo, por ejemplo, Karna fue producto de la reina humana Kunti y el dios Surya; y el Budismo afirma que Buda fue concebido cuando un elefante entró en el vientre de su madre. Debido a la constante presencia de tales leyendas, muchos han optado por atacar la concepción y nacimiento virginal de Jesús, que sólo puede tener pleno sentido cuando uno cree en el Dios de lo imposible, la necesidad de Dios mismo de salvarnos y en Su Palabra, pues queramos o no, esta doctrina es un milagro.

En la tradición Católica, ha surgido una versión diferente de la concepción y nacimiento virginal de Jesús. Se llama la Concepción Inmaculada. Esta se refiere a la idea de que Jesús fue concebido por el Espíritu Santo y la Virgen María porque ella no tenía pecado. No solo no tenía pecado, sino que incluso después del nacimiento de Jesús, ella continuó siendo virgen. La Biblia no apoya estas dos últimas afirmaciones en ninguna manera. Nunca se describe a María como “sin pecado” y sabemos que María tuvo otros hijos con José (Simón, Judas, Santiago y José – Mt 13:55, Marcos 6: 3, etc.) que eran los medio hermanos de Jesús. De hecho esta idea fue aceptada en 1854.  La doctrina de la Iglesia Católica es peligrosa porque distorsiona las Escrituras y da paso a la adoración de ídolos en forma de santos y vírgenes.

No puedo entrar en más detalles sobre todos los ataques que la doctrina de la concepción y el nacimiento virginal de Cristo ha tenido a lo largo de la historia. Pero como puedes ver, la doctrina de la concepción y el nacimiento virginal es de suma importancia porque al creerla afirmamos la inerrancia y la autoridad de las Escrituras y eso nos lleva a poder confiar de todo corazón que nuestro Dios es quien dice que es y que hará lo que dice que hará. Jesús es Dios en la carne, quien salva y podemos estar seguras de que Él vive y reina porque sabemos que lo creas o no, Su Palabra es verdadera.

Así que querida hermana, terminamos este estudio y quiero preguntarte; ¿Estás creyendo en la totalidad de las Escrituras? ¿Hay alguna área de la Escritura donde te surgen dudas? Y si es así, ¿orarás para que Dios se revele a mientras confías en que Su Palabra es verdadera?
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En fe #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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