Descendió y derrotó- Catecismo de Heidelberg: pregunta 44

Descendió y derrotó- Catecismo de Heidelberg: pregunta 44

Pregunta: ¿Por qué se añade: descendió a los infiernos?
Respuesta: Para que, en mis extremados dolores y grandísimas tentaciones, me asegure y me sostenga con este consuelo de quemi Señor Jesucristo, por medio de las inexplicables angustias y turbaciones, de los tormentos y espantos infernales de su alma en los cuales fue sumido en toda su pasión (a), pero especialmente clavado en la cruz, me ha librado de las ansias y tormentos del infierno (b).
Versículos de apoyo: (a) Salmos 18:4, 5,116:3; Mateo 26:38, 27:46; Hebreos 5:7. (b) Isaías 53:5.

Ok, hermana. Tengo que ser honesta contigo. Esta es una de esas preguntas de las cuales temía escribir. Así que he pasado tiempoorando, estudiando, leyendo y preguntando acerca de este tema. Creo que lo que expongo aquí es la explicación más probable, sin embargo, existen diferentes opiniones al respecto. Así que ten esto en cuenta al leer esta publicación. Espero que te anime y que glorifique a Dios.

El asunto de que “Cristo descendió al infierno” ha sido controversial. Algunos afirman que es solo una metáfora, ya que, en caso de ser literal, esta aseveración implicaría una desunión del Dios trino. Por otro lado, hay quienes dicen que se trata de profecías no cumplidas. Sin embargo, escuchamos sobre el Seol en pasajes mesiánicos o referentes a Cristo en Isaías, Salmos y otros libros. Así que, ¿hay alguna explicación sobre este supuesto evento? La pregunta 44 del Catecismo de Heidelberg nos permite explorarlo, ¡a la carga!

La Biblia señala al Seol como el lugar de los muertos. Tal vez lo imagines como un lugar de tormento, pero no lo era. Seol o Hades no era el infierno como lo pensamos hoy. Seol, como diceen Lucas 16:22, es el lugar al que Lázaro fue cuando murió, pero también se nos dice que es el lugar en el que el hombre rico en Lucas 16:23 estaba después de haber muerto. Así que, por ende, entendemos que el Seol era el lugar donde los justos y los injustos iban después de morir.

Según Lucas 16:26, había un gran abismo que separaba las almas de los justos de las de los injustos. Esto quiere decir que existía una división en el Seol. En una parte se encontraban los que morían en justicia por fe, y en la otra los que morían como injustos y malvados. Cuando los justos morían, dejaban de estar en el mundo de los vivos y su alma se iba al lado del seno de Abraham en el Seol. En este lugar no eran atormentados, sino que descansaban en paz (Gn 37:35, 1 S 28:13-14) Por otro lado, el alma de los malvados iba a la parte del Hades donde había tormento y oscuridad (Is 14: 9, 26:14, 38:10, Sal 88: 10-12, Is 38:18). Así que había una clara separación de las almas justas de las injustas.

Cuando Jesús murió pasaron tres días antes de que resucitara. En sus últimas palabras antes de morir, Jesús le dijo al ladrón que se arrepintió y que creyó en Él como Salvador que, después de su muerte, estaría con Él en el paraíso (Lc 23:43). Esto implica que Jesús estaría en el Seol. Así que, después de que Jesús murió por nuestros pecados, fue al Seol. Y en el Seol, Jesús abrió las puertas del Hades y, en su victoria, liberó a todas aquellas almas que por fe habían sido consideradas justas (Sal 49:15, 86, 89:48). Después de la resurrección y ascensión de Jesús, todas esas almas no vivieron más en el Seol, sino que partieron al cielo con Dios (2 Co 12: 2-4) y ahora cualquier persona que ha muerto en Cristo va directamente a su presencia.

Pero, ¿qué pasa con los que mueren y no están en Cristo? ¿Qué pasa con las almas que permanecen en el Seol? Bueno, sus almas continúan en el Seol donde hay tormento. Así que el Seol ahora no es otra cosa sino el infierno del que siempre hemos oído hablar. Un lugar de oscuridad y dolor y tormento. Al final de los tiempos, en el juicio final, el Hades o Seol entregará a sus muertos y ellos serán juzgados de acuerdo a sus actos y, después, todos serán arrojados al lago de fuego (Ap 20).

Así que, hermana, el hecho de que Cristo “descendió al infierno” debe alentarnos, pues en su victoria abrió las puertas del Seol para que, cuando muramos en Cristo, ya no vayamos al paraíso,sino al cielo y permanezcamos en su presencia para siempre. También debe animarnos a compartir el Evangelio con todos. El Hades y el lago de fuego son tan terribles que no debemos deseárselos a nadie. ¡Compartamos la esperanza de que, por fe en Cristo, ellas también pueden encontrar en Él descanso hoy y por toda la eternidad!
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En Cristo #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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