La majestuosa gloria de Cristo- Catecismo de Heidelberg: pregunta 51

La majestuosa gloria de Cristo- Catecismo de Heidelberg: pregunta 51

Pregunta: ¿De qué nos sirve esta gloria de Cristo, nuestra cabeza?
Respuesta: Primero, para que el Espíritu Santo derramen nosotros sus miembros, los dones celestiales (a). Segundo, para protegernos y ampararnos de todos nuestros enemigos (b).
Versículos de apoyo: (a) Hechos 2:33; Efesios 4:8. (b) Salmos 2:9, 110:1-2; Juan 10:28; Efesios 4:8.

¿Alguna vez te ha tocado presenciar el momento en el que los fans de una celebridad la ven? La gente llora, se tapa la cara de la emoción, grita, se desmaya, ¡hace de todo!  Recuerda que estamos hablando de una persona que ve a otra persona, ¡imagínate si viéramos a Dios! La realidad es que no podemos. Nadie ha visto a Dios (Jn 1:18). Es demasiado maravilloso, demasiado denso, demasiado poderoso para que los humanos lo veamos. La pregunta es, si no podemos ver la gloria de Dios, ¿por qué hablamos de los beneficios de la gloria de Cristo en nuestras vidas? Exploremos la razón a través de la pregunta 51 del Catecismo de Heidelberg.

Hemos explicado que nadie puede ver a Dios y vivir. Su santidad, su gran poder, todo de Él es demasiado para nuestras mentes, es incomprensible. Sin embargo, muchas personas en el Antiguo Testamento lo vieron en diferentes representaciones. La más común era la shekinah, o como B.B. Warfield la llama, “la manifestación visible del Dios invisible”. Así es como las personas del Antiguo Testamento “veían” a Dios

Cuando abrimos el Nuevo Testamento, algo cambia. Mira estocon atención, hermana. Jesús es Dios y, como tal, Jesús también tiene la plenitud de la gloria de Dios. Hebreos 1: 3 dice que Jesús es el resplandor de la gloria de Dios y la representación exacta de su naturaleza. Por otro lado, Juan 1:14 nos dice que el Verbo se hizo carne y que habitó entre nosotros; que hemos visto su gloria, gloria como del único Hijo del Padre, lleno de gracia y verdad. Así que cuando el Verbo se hizo carne, o sea, cuando sucedió la encarnación de Dios, la plenitud de la gloria de Dios se comunicó completamente con toda la humanidad, tuvimos acceso a ella. Conclusión, ver a Jesús es ver a Dios (Jn 1:9). El hecho de que en Cristo podamos ver y disfrutar de la plenitud de la gloria de Dios, puesto que Él es demasiado para que lo veamos y vivamos, nos hace comprender que tenemos a un Dios que quiere tener comunión con nosotras a través de Jesucristo.

Cuando por la gracia de Dios a través de la fe en Cristo nos convertimos en suyas, su gloria nos permite experimentar unavida abundante y gozo pleno. Experimentamos esto por medio de la salvación y del derramamiento del Espíritu Santo en nosotras. Él nos permite contemplar su gloria para que podamos acudir a Él en arrepentimiento para salvación y en gozo para santificación. Gracias a que Cristo vino, vivió, murió, resucitó y derramó su Espíritu, podemos glorificarlo hasta su regreso mientras vivimos el proceso de santificación. Esto, querida hermana, nos permite avanzar cuando las cosas van bien y cuando las cosas van mal. Además, nos abre las puertas paratestificar acerca de Él, obedecerlo y proclamarlo para que otras también puedan contemplar su gloria y en Él consigan el perdón del pecado y la comunión con Dios hoy y para toda la eternidad.

Así que, querida hermana, entendiendo los beneficios de la gloria de Cristo para nuestras vidas, oro para que esta verdad te impulse a difundir las buenas nuevas para que otros, viendo y experimentando la plenitud de la gloria de Dios en tu vida,también puedan hacerlo.

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En Cristo #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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