Una realidad que nos impulsa- Catecismo de Heidelberg: pregunta 58

Una realidad que nos impulsa- Catecismo de Heidelberg: pregunta 58

Pregunta: ¿Qué consolación te ofrece el conocimiento de la vida eterna?
Respuesta: Que ahora siento en mi corazón el principio de la vida eterna (a) en la que, después de esta vida, gozaré de una cumplida y perfecta bienaventuranza que ningún ojo vio ni oído oyó ni entendimiento humano comprendió, esto para que alabe a Dios para siempre (b).
Versículos de apoyo: (a) 2 Corintios 5:2, 3. (b) 1 Corintios 2:9.

Hace algún tiempo mis hijos y yo estuvimos estudiando el llamado y la transformación de los discípulos. ¿Has leído esta parte en los evangelios? Aunque al principio los discípulos no tenían ni idea del compromiso al que Cristo los invitaba, vemos que el llamado de Jesús era tan fuerte que inmediatamente dejaron todo para seguirlo. A medida que lo siguieron, experimentaron una hermosa transformación que los llevó a abandonar aún más, decidieron dar sus propias vidas, pues habían entendido la realidad de la vida eterna que les esperaba a lado de Jesús. Hermana, esta promesa no fue solo para ellos, también es para nosotras y todavía sigue transformando vidas. Vayamos a la pregunta 58 del Catecismo de Heidelberg para descubrir cómo podemos ser parte.

“Cuando Cristo llama a un hombre, le dice que venga y muera.” -Dietrich Bonhoeffer, El costo del discipulado.

Hoy en día, al evangelizar, damos mucho énfasis al destino eterno. Las preguntas que no pueden faltar son: ¿En dónde vas a pasar la eternidad?, ¿A dónde irás después de morir? El gancho del evangelismo cristiano es “la eternidad”. Por la gracia de Dios, mucha gente responde al llamado de Jesús y por fe es salva. ¡Qué hermoso es saber que tenemos la salvación garantizada por gracia a través de la fe en Cristo! Pero, desafortunadamente, muchas nos quedamos satisfechas con la certeza de que nuestro futuro está asegurado y no nos movemos de ahí. ¡No! ¡Cristo nos llamó a más! La noción de nuestro destino eterno no es un llamado a la conformidad, ¡es un llamado a dar nuestra vida por Cristo! Sí, el gozo y el anhelo por vivir en la eternidad con nuestro Padre y alabarlo para siempre han comenzado, pero, hermana, no esperemos a que ese día llegue, estos sentires deben afectar desde ya nuestro presente.

Saber que pasaremos la eternidad con Jesús en el Cielo debe impulsarnos a utilizar nuestra vida sabiamente mientras estamos en la Tierra. El sacrificio de Cristo nos transforma y, gracias a él, no somos mujeres que temen amar a aquellos que no son fáciles de amar. No somos mujeres que guardamos tesoros en la Tierra. Proclamamos audazmente la esperanza que tenemos en Cristo. ¡Somos mujeres que no tememos perderlo todo, incluso nuestra propia vida, porque, al perderla, alcanzamos la esperanza que Dios preparó para nosotras!

Al igual que los discípulos, cuando vislumbramos la esperanza de la gloria futura, somos impulsadas a ser mujeres que cambian, que transforman y que aman bien a los demás. Nos atrevemos a orar y a soñar por lo que parece imposible porque sabemos que todo es posible en Dios. Tenemos la valentía de ir y enseñar sobre el gran amor de Dios para que Él sea glorificado. De repente, hermana, desde las pequeñas actividades como doblar la ropa o lavar los trastes, hasta las grandes como enseñar a un niño o hacer una gran transacción de negocios, se vuelven gozosas oportunidades para compartir el Evangelio. Esto es, hermana, dar tu vida por Cristo.

Por último, podemos concluir que el conocimiento de la vida eterna con Jesús debe alejarnos de la inactividad e impulsarnos a amar escandalosamente como Cristo lo hizo para que mucha más gente pueda experimentar el gozo, la esperanza y la paz que solo Jesús puede dar. Cuando lo hagamos, sin darnos cuenta, estaremos viviendo, como los discípulos, vidas llenas de libertad.

Así que, hermana, hoy quiero preguntarte: ¿Estás gastando y dando todo por Jesús? ¿La noción de la seguridad de la vida eterna en Cristo te impulsa a vivir una vida aventurera que es digna del Evangelio de Cristo o de una vida conforme e inactiva? Y si la segunda opción es tu realidad, ¿oramos para que Dios te permita vivir una vida llena de color, de sabor y de aventuras que proclama a Jesús?
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En la plenitud de Jesús #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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