Perdonadas por Dios- Catecismo de Heidelberg: pregunta 60

Perdonadas por Dios- Catecismo de Heidelberg: pregunta 60

Pregunta: ¿Cómo eres justo ante Dios?
Respuesta: Por la sola verdadera fe en Jesucristo (a), de tal suerte que, aunque mi conciencia me acuse de haber pecado gravemente contra todos los mandamientos de Dios, no habiendo guardado jamás ninguno de ellos (b) y estando siempre inclinado a todo mal (c), sin merecimiento alguno mío (d), solo por su gracia (e), Dios me imputa y da (f) la perfecta satisfacción (g), justicia y santidad de Cristo (h) como si no hubiera yo tenido ni cometido algún pecado, antes bien, como si yo mismo hubiera cumplido aquella obediencia que Cristo cumplió por mí (i) con tal de que yo abrace estas gracias y beneficios con verdadera fe (j).
Versículos de apoyo: (a) Romanos 3:21, 22, 24, 5:1,2; Gálatas 2:16, Efesios 2:8, 9; Filipenses 3:9. (b) Romanos 3:19. (c)Romanos 7:23. (d) Tito 3:5; Deuteronomio 9:6; Ezequiel 36:22. (e) Romanos 3:24; Efesios 2:8. (f) 4:4; 2 Corintios 5:19. (g) 1 Juan 2:2. (h) 1 Juan 2:1. (i) 2 Corintios 5:21. (j) Romanos 3:22; Juan 3:18.

-María le dio una cachetada a Susana. Llegó Carmen, quien le dijo a Susana que no se preocupara porque ella, Carmen, la perdonaba.
-Rosita le dio un golpe al carro de Marta. Llegó Patricia y le dijo a Rosita que no se preocupara porque ella, Patricia, la perdonaba.
-Tina rompió la muñeca de porcelana de su abuela. Llegó la vecina de la abuela y le dijo a Tina que no se preocupara porque ella, la vecina, la perdonaba.

¿Qué hay de malo en estas 3 imágenes? ¡Pues que la persona que perdona en cada uno de los casos no puede perdonar porque no fue la agraviada! Nadie, excepto la persona perjudicada, la que resultó herida o cuya propiedad fue dañada, es la única con derecho de perdonar.

Cuando violamos la ley de Dios pecamos contra Dios, así que solo Él puede perdonarnos. ¿Puede perdonarnos Buda? No,porque él no es Dios. ¿Puede perdonarnos el Papa? No, porque él no es Dios. ¿Puede perdonarnos un sacerdote o un pastor? No,porque ellos no son Dios. ¿Podremos perdonarnos nosotras mismas por nuestras propias buenas dádivas? No porque no somos Dios. ¿Puedes salvarte caminando por debajo de una puerta ubicada en el Vaticano (ve la foto de este blog)? No! Porque tus obras no te perdonan y un decreto de un humano pecaminoso tampoco pueden perdonarte.  ¿Puede Jesús perdonarnos? ¡Absolutamente! Porque Él es plenamente Dios. ¡Dios y solo Dios puede perdonarnos! Él nos ha perdonado en sí mismo, es decir, en Cristo.

Como hemos visto anteriormente, tú y yo, querida hermana, somos pecadoras seriales. No podemos conscientemente enfrentarnos en un juicio contra Dios y declarar que no hemos pecado. Todos, sin excepción alguna, lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo. Nuestro corazón se inclina hacia el mal enlugar de buscar una vida en santidad. Según el santo decreto de Dios, merecemos la separación eterna, la muerte, el infierno como un castigo por nuestros pecados. Esto no es otra cosa que la justicia del Dios justo.

Pero vino Jesús, quien es completamente hombre y completamente Dios y vivió una vida perfecta que no merecía ningún castigo y, sin embargo, dijo: “Pagaré el castigo de aquellos que creen en mí.” Así que Dios mismo, Jesús, pagó la pena que merecíamos muriendo en la cruz y recibiendo la ira completa de Dios contra nuestro pecado. Y para demostrar que su pago por nosotros había sido aceptado en su totalidad, en resurrección salió de la tumba y ahora vive y reina a la diestra Padre. Aquellos que creen en el perdón de Jesús, en la expiación (o pago) de Jesús en su nombre, son declarados justos y ya no merecen el castigo eterno al que estaban condenados. Esto es amor inmerecido; esto es gracia verdadera.

Hermana, la justicia y la gracia, juntas, fueron demostradas en la cruz. Pero recuerda que el pago que hizo Jesús solo se otorga a quienes ponen su fe en Jesús como Señor y Salvador. No hay nada ni nadie, no lo olvides, que puedan perdonarte, solo Él puede hacerlo por la gracia y fe en Cristo.

Si tú, querida hermana, estás confiando en que un sacerdote, una indulgencia papal, dinero, tus buenas acciones, una puerta mágica, supersticiones o cualquier otra cosa que no sea Jesús te salve, le estás pidiendo perdón a la persona equivocada. Nada de esto te dará la salvación porque no pecaste contra ellos, sino contra Dios. Solo Dios puede perdonarte y Él te perdonará si pones tu fe en Cristo Jesús y lo sigues. Así que hoy, querida hermana, te quiero preguntar, ¿en qué o en quién confiarás hoy para tu salvación? Y si decides confiar en el pago de Cristo por ti, ¿lo compartirías con un pastor, una amiga o nos contactarías para poder regocijar contigo? Recuerda, solo Cristo salva. Espero que confíes en el único que puede perdonar tus pecados.
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En la fe #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

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