El costo de seguir a Cristo- Catecismo de Heidelberg: pregunta 73

El costo de seguir a Cristo- Catecismo de Heidelberg: pregunta 73

Pregunta: Entonces, ¿por qué llama el Espíritu Santo al bautismo el lavado de la regeneración y la purificación de los pecados?
Respuesta: Dios no habla así sin una razón justificada, pues Él no solo quiere enseñarnos que nuestros pecados se purifican por la sangre y por el Espíritu de Cristo como las suciedades del cuerpo por el agua (a), sino más aún: certificarnos por este divino símbolo y prenda que verdaderamente somos limpiados por el lavamiento interior y espiritual de nuestros pecados, de la misma manera que somos lavados exteriormente por el agua visible (b).
Versículos de apoyo: (a) Apocalipsis 1:5; 7:14; 1 Corintios 6:11; (b) Marcos 16:16; Gálatas 3:27.

En Rusia, los creyentes se paran en fila alrededor de un lago semicongelado y, uno tras otro, entran y son bautizados. En Medio Oriente, un par de creyentes se reúne en algún lugar secreto, velado por la oscuridad de la noche donde, en total silencio, entran al agua, se bautizan y salen lo más silenciosamente posible para evitar ser atrapados. En China, miembros de la iglesia subterránea se reúnen en un pequeño apartamento que tiene una tina. Así, en la privacidad de una casa, siete o menos hermanos y hermanas se regocijan en silencio por el bautismo de uno de ellos.

El bautismo es importante porque, en obediencia, proclamamosante mundo la unión que tenemos con Cristo. Como mujeres viviendo en Occidente, es probable que no debamos pasar por una situación difícil para bautizarnos, sin embargo, no debemos olvidar el costo que significa seguir a Cristo. Estudiemos la pregunta 73 del Catecismo de Heidelberg y aprendamos qué significa el bautismo para nosotras aquí y en la eternidad.

¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.  ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida“ (Romanos 6:3-4).

Creo que en Occidente tomamos el cristianismo a la ligera. Muchos predicadores prometen que en Cristo tendremos salud, riqueza y prosperidad. Otros dicen que, una vez salvado, puedes vivir una vida de pecado. En general, en el cristianismo occidental, la salvación y el estar unidas a Cristo es barato, menospreciado y embarrado de promesas no bíblicas.

Jesús, en Lucas 14, nos llama a evaluar el costo de seguirlo. Mira, Jesús no quiere que tengamos fe en Él para obtener recompensas terrenales como resultado. Él no nos da fe ypromete una vida fácil. En cambio, Jesús quiere que tengamos una mente sobria y que entendamos que, cuando estamos unidas a Él, lo obtenemos todo en Él: una nueva vida, un corazón limpio, adopción en su familia, el lavado de nuestros pecados, la regeneración, el perdón y muchas cosas más, pero no promete una vida fácil. De hecho, todo lo que sí obtenemos fue gracias a un costo altísimo: la vida misma de Cristo.  En la salvación, Él nos invita a evaluar el costo de seguirlo, ya que también será alto. Muchos cristianos pierden a su familia, posesiones y seguridad. Para quienes viven en lugares en donde el cristianismo está prohibido, proclamar públicamente su unión a Cristo expone su vida al peligro. Por lo tanto, en ocasiones, una simple profesión de fe no se toma en cuenta como verdadera o suficiente para considerar a una persona hermano o hermana de la fe. Es por eso que el bautismo y compartir el Evangelio y hasta tener algunos conversos son requisitos para poder ser considerado uno de ellos. La confesión pública como una proclamación externa de estar unidos en Cristo es un requisito, pero hacerlo puede costarles la vida. No, hermana, seguir a Jesús no promete salud, riqueza y prosperidad, sino una vida de humilde dependencia a Él en cada paso del camino a medida que obedecemos radicalmente su llamado y buscamos su gloria sin vacilar.

Así que, hermana, hoy quiero preguntarte, ¿para ti es costoso seguir a Jesús? Si no estás viviendo en un país perseguido, ¿estás viviendo el costo o estás fingiendo cómodamente seguir a Cristo? ¿Anunciarías públicamente tu fe bautizándote y compartirías el Evangelio con tus vecinos si eso significara perderlo todo? Porque recuerda, hermana, si para ti Cristo no es lo suficientemente valioso como para perderlo todo, ¡estás perdiendo tu tiempo diciendo que lo sigues!

___
Para Su gloria. #cautivadaensugracia
@cautivadaensugracia #enthralledbygrace

Leave a Reply

Your email address will not be published.